Cuando Ellyün le pidió a Kris que fuera madrina de su pequeña bebé, ella supo de inmediato que allí estaría él. Quiso rechazar la petición por temor a regresar y encontrarlo, pero Ellyün no merecía ese rechazo, y menos aún aquella hermosa bebé que tenía por hija.
Por ello decidió aceptar y enfrentar su miedo: el miedo a verlo de la mano de otra mujer.
Y allí estaba, junto a una hermosa dama con la que conversaba amablemente antes de que ella saliera. Desde el interior de la casa podía verlo: ve