34. Una sola vez
Mi corazón se acelera al ver la sangre deslizándose por su mano, pero sé que no es solo por eso.
Aunque esta vez no era mi intención, debería haber captado las señales, haber notado que estaba poniendo a prueba sus límites sin darme cuenta.
Antes de que pueda procesarlo, ya estoy acercándome, incapaz de quedarme quieta mientras Alec intenta examinar el corte en su mano.
—Para de actuar como niño y déjame ver eso, Ethan —se queja Alec, intentando sujetarle el brazo.
—Te dije que no hace falta, j