23. Mia está distinta
“Ethan Hayes”
Mia está distinta.
Y es imposible no notarlo. Evita mirarme directamente, mantiene un tono controlado y distante al hablar. Demasiado profesional. Demasiado mecánico.
No es que me moleste. De hecho, esa actitud fría y reservada que adoptó desde el evento del fin de semana es un alivio. Al menos así evitamos problemas.
Cuando entra en mi oficina por segunda vez esta mañana, trayendo el documento que le pedí, casi sin hacer ruido, estoy tentado de ignorarlo, pero esta vez no pu