112. Una serpiente a punto de atacar
“Mia Bennett”
El corazón me late a mil cuando Miranda por fin suelta mi muñeca y se aparta para echar el pestillo de la puerta del baño.
Al volverse y acercarse de nuevo, una sonrisa asoma en sus labios, fría y calculadora, como la de una serpiente a punto de atacar.
—En realidad, voy un poco justa de tiempo —digo, intentando que la voz no me tiemble—. El señor Hayes me ha pedido unos documentos y…
—Ethan puede esperar —me interrumpe, abriendo la carpeta que lleva en las manos—. Esto es má