(Narrado por Laira)
Hace dos años, entré en esa mansión con las manos vacías y el corazón encogido. Hoy, miro a mi alrededor y no reconozco a aquella chica. Se ha desvanecido. En su lugar hay una mujer. Una madre. Una esposa.
Mi boda con Henrik fue íntima. Solo los nuestros. Henrik y yo no queríamos una gran celebración, de esas que salen en las revistas. Ya habíamos tenido suficiente con los titulares.
Nos casamos en la iglesia de la ciudad. La celebración fue en nuestra casa, bajo el cerezo q