(Narrado por Henrik)
—Quiero conocer a mi nieto.
La voz de mi madre sonó más débil de lo que recordaba. Sin el filo de siempre. Sin la autoridad que había manejado durante décadas. Solo una mujer mayor, de pie junto a una máquina de café, suplicando algo que no se había ganado.
—No.
—Henrik...
—No vas a acercarte a él. No después de todo lo que has hecho.
—Es mi nieto.
—Es mi hijo. Y de Laira. Tú no tienes nada que ver con él.
Mi madre apretó el bolso contra el pecho. Sus nudillos estaban blanc