La investigación empezó a la mañana siguiente de que me dieran de alta.
Henrik se levantó antes del amanecer. Apenas durmió. Lo noté por las ojeras que marcaban sus ojos y por la forma en que apretaba la mandíbula mientras caminaba de un lado a otro del despacho. Estaba furioso. Pero sobre todo, estaba decidido.
—Voy a averiguar quién ha sido —dijo mientras se abrochaba la camisa—. Y cuando lo averigüe, va a pagar.
—¿Cómo vas a hacerlo?
—Hablando con todo el mundo. Empleados, criadas, servicio