Gruño frustrada por quizás quinta vez en lo que va de la noche y golpeo la cabeza contra la almohada con ira, ¿por qué no puedo dejar de pensar en él? ¿Por qué no puedo hacer como si ese beso no hubiera pasado? Me siento tan estúpida... Ni que tuviera quince años para actuar de manera tan infantil, por amor de todos los cielos, ¡tengo más de veinte! ¡Sé una mujer madura Hela, maldita sea!
Suspiro con enojo y tomo el teléfono para ver la hora, solo faltan veinte minutos para que me ponga en marc