-¿Me juras que si acepto, saldré viva de éste cuarto?
-Por supuesto, y hasta saldrás conmigo caminando en tus propios pies. Incluso podríamos empezar a planear qué le diremos al Presidente y a todos los que actualmente las buscan.
Hago que me lo pienso y noto cómo, a mi lado, mi doble se desespera en silencio, realmente creyendo que aceptaré. Tengo deseos de golpearla por idiota, pero me contengo y, en su lugar, asiento con la cabeza en silencio, como si realmente aceptara su propuesta, a lo q