Capítulo 41

Mi mirada se clava en él al ver la amargura con la que acaba de hablar, casi me siento identificada. Mas todo se va al carajo, cuando él empieza a reírse de la nada, dejándome completamente confundida.

-Deberías ver tu rostro, realmente te la creíste.

-Eres un idiota, ¿lo sabías?

-Está bien, está bien, lo siento, no fue mi intención molestarte. La verdad es que mis padres se fueron a Italia, a una villa familiar al retirarse. Mi padre era el dueño y fundador de una empresa de software de defen
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