"Mami, baño". Susurra.
Le sonrío, la bajo y ella corre al baño de la planta baja. La sigo para ayudarla con el pijama y el pañal, la siento en su asiento especial y espero junto a la puerta. Mientras hace sus necesidades, canta la canción del pipí y no puedo evitar reírme. Tras ayudarla a lavarse las manos, sale corriendo junto a mí, siento que está creciendo tan rápido que solo puedo sacudir la cabeza con asombro.
El resto del día lo pasamos viendo películas, comiendo bocadillos y con el tatua