Punto de vista de Armonía.
Conduje hacia mi casa y una sensación de traición me inundó, lo cual fue ridículo. No éramos pareja, y él no me traicionó. Estaba soltero y podía hacer lo que quisiera con quien quisiera. Dolía, pero lo superaría. Por eso no me ilusionaba con los hombres.
Entré en mi cochera y apagué el motor. Salí del auto, cerré la jaula y caminé hacia la entrada. Una vez dentro, cerré y aseguré la puerta detrás de mí. Mi teléfono había estado vibrando sin parar, pero lo ignoré.
Saqu