—No es tu culpa. Ella es una experta manipulando. Diablos, ella es... —De repente, los ojos se me agrandaron y salté de golpe, haciendo que Rebel también se sobresaltara. Le dirigí una mirada de disculpa mientras corría de vuelta a mi oficina para tomar la laptop y el celular.
—Daniel, ¿qué diablos te pasa? Por favor, pareces un chihuahua que escucha cualquier ruidito y sale disparado. Casi me matas del susto —dijo. Le dirigí una mirada apenada mientras ella puso los ojos en blanco, y entonces m