Punto de vista de Rebel
Daniel me puso de pie en su dormitorio, y yo solo lo fulminé con la mirada. El cabrón tenía una sonrisa de satisfacción en su atractivo rostro. Me hervía la sangre que fuera tan engreído. ¡Bastardo!
—Mira, por divertido que haya sido esto, necesito irme. Así que puedes ducharte y meterte en la cama para leer un cuento antes de quedarte dormidito. ¿Vale? —Le sonreí con sarcasmo, cruzando los brazos sobre el pecho y colocando la cadera hacia un lado.
—Siéntate.
—Puede que s