“Es más difícil de lo que parece, imbécil. Además, no necesité que nadie me limpiara el trasero, soy perfectamente capaz de hacerlo yo sola, muchas gracias. ¡Que te den!” Exclamé, él soltó otra carcajada, frotándose la nuca.
“Ok, ok, nada de limpiar traseros. Entendido. Ángel, solo concéntrate en lo importante. Tienes que tomar una decisión sobre Rebel.” Dijo con más seriedad.
Yo sabía que tenía razón, y no iba a retractarme de lo que dije. Ryder tenía todo el derecho de ver a su hija, al igual