POV: Zoé Dupont
Habían pasado tres meses desde que el grito de Aura rompió la oscuridad del Sagrario, y el mundo todavía estaba tratando de reajustar sus cimientos.
Me senté en el borde de la inmensa cama de roble, observando a mi hija dormir. No era un bebé normal. Aura, con apenas noventa días de vida, tenía el tamaño de una niña que debería estar dando sus primeros pasos. Su cabello era de un blanco plateado, brillante como la luna, y su piel emanaba un calor constante que hacía que las sába