POV: Zoé Dupont
Aura no caminaba; parecía flotar un milímetro sobre el suelo de piedra del Sagrario. A sus tres meses de vida, mi hija ya tenía la curiosidad de una niña de cuatro años y la mirada de alguien que ha visto el principio y el fin de los tiempos.
La encontré en el patio de entrenamiento. Los guerreros de la guardia, hombres que habían enfrentado ejércitos sin parpadear, guardaban una distancia de cinco metros. Dante estaba allí, con el brazo en cabestrillo tras una escaramuza en la