POV: Zoé Dupont
El cielo sobre el Sagrario no era negro, sino de un violeta enfermizo, desgarrado por los rayos de la magia de las brujas y las explosiones de los cazadores. Las murallas de hierro meteórico, que habían resistido siglos, finalmente cedieron con un crujido agónico. Los Devoradores de Metal habían abierto una brecha, y el horror se precipitó hacia adentro.
I. La Unión del Rayo y el Colmillo
En el patio de armas, Léo y Elena eran un torbellino de destrucción coordinada. Léo, a pesa