POV: Zoé Dupont
La cámara de sanación olía a metal quemado y a la magia rancia que Elena usaba para mantener a raya la infección de Léo. Me acerqué a la losa donde mi cuñado se retorcía en un silencio agónico. Elena estaba pálida, con hilos de sudor recorriéndole las sienes, sus manos suspendidas sobre el pecho de Léo como si estuviera sosteniendo un cristal a punto de estallar.
Aura estaba sentada en un taburete bajo, observando el brillo plateado que emanaba de la piel de Léo con una fijeza q