POV: Lucien Blanc
La cripta más profunda de la Ciudadela de los Susurros era un lugar donde el tiempo parecía haberse espesado hasta convertirse en brea. Las paredes no eran de obsidiana, sino de un mineral poroso que absorbía la luz, dejando solo el brillo trémulo de las velas de grasa de reno que Elena había dispuesto en un círculo perfecto.
—Este no es un viaje para el cuerpo, Lucien —advirtió Elena, sus manos moviéndose con una precisión ritual mientras mezclaba ceniza de sándalo con gotas