Todos los que vivían en la casa de los Sorenson se despertaron sombríos. Era un día triste para todos, incluso para aquellos a quienes la muerte de la señora Gwen no debería haber afectado. Amelia fue la primera en despertar. No podía dormir al darse cuenta de que hoy se despediría de su madre para siempre. Los recuerdos del evento pasado todavía la perseguían.
"¿Milly? ¿Estás despierta?", preguntó Effie con los ojos hinchados mientras estaba parada en la puerta de su hermana.
"No. Ven aquí", l