Isabella
I. La Implosión del Protocolo Diario
Mi vida era la arquitectura del cero absoluto: una obra maestra de la abulia funcional. Diez años de Constitución Blindada habían convertido la suite en una cámara anecoica, donde cada movimiento, cada palabra, era predecible. La mañana comenzaba a las 6:30. Infusión de hierbas, revisión de reportes geopolíticos, 7:00 am en la mesa de desayunos, 8:00 am en el Piso 80. El Acero se movía a mi ritmo; la Permanencia era una rutina perfecta.
Pero la perf