Alejandro
I. La Implosión del Veto
El aire en la oficina se había congelado, denso con la verdad prohibida. Yo estaba de pie frente a Isabella, y entre nosotros, flotaba una memoria de estado de once años de engaño. Ella no solo me había castigado por la muerte de Elías; me había castigado por mi eficiencia, por mi elección funcional que ella misma había diseñado.
Mi mente, el Acero, intentó vetar la información, categorizarla como una manipulación de Nivel Delta. Pero la Ceniza no mentía. Ella