Isabella
Las semanas que siguieron al descubrimiento del archivo I-17 fueron una obra maestra de simulación. Mi máscara de la Fénix, la devota, la amante obsesionada, nunca había sido tan impecable. Yo era la roca de Alejandro, su única fuente de paz en medio del caos corporativo que él mismo, sin saberlo, estaba tratando de contener. Me dedicaba a escucharlo con una paciencia casi maternal mientras despotricaba contra sus "socios desleales" de Frankfurt, alentándolo a ser más metódico, más imp