Era muy tarde. Gabriel miró la hora en su reloj y sacó el celular, dispuesto a hacer una llamada. De pronto, el sonido de un ascensor llegó desde el fondo del pasillo, seguido por el eco de voces y risas animadas.
—Ding.
—¡A mí me encanta la machaca con huevo, es mi platillo favorito! Sobre todo la que preparan en mi pueblo; esa es la de verdad. Le pones unos chilitos serranos y güeros, y con eso me podría comer un kilo de tortillas.
—¡Ay, sí, un kilo de tortillas! Si en la cena apenas y te term