Elena sintió una rabia que apenas pudo contener. Sabía a qué había venido Regina. Gabriel tenía una cirugía en la clínica hoy, y ella aparecía aquí, en este mismo piso. Era obvio que venía a buscarlo.
Al pensar en eso, el desprecio que sentía por Regina se desbordó.
—¿No tienes ni un poco de vergüenza?
Regina sonrió de manera burlona, y una capa de sarcasmo cubrió su deslumbrante cara.
—Vaya, ¿así es el nivel de todos los doctores de este hospital?
En ese piso no solo estaba el área de cardiolog