Capítulo 459
Pasados unos diez minutos, la puerta del salón privado se abrió y entraron varias personas. Eran puras caras conocidas. El último en entrar fue Sebastián.

Todos buscaron un lugar para sentarse. El asiento junto a Regina estaba vacío, y Sebastián lo ocupó con toda naturalidad. Ella se sintió un poco incómoda, pero los demás ya estaban más que acostumbrados. Ernesto saludó a Regina con una sonrisa amplia.

—Regi, ¿qué te pareció la presentación de nuestro Sebastián hoy?

—Estuvo muy bien —respondió
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App