Sebastián no dijo ningún nombre, pero todo el mundo sabía que esa noche le estaba cantando a su amor secreto.
Comenzó el preludio de la canción y una melodía familiar inundó el ambiente. El público guardó silencio. Regina había escuchado esa canción cientos de veces.
Pero escucharla en vivo era una experiencia muy superior a la de cualquier grabación. Sin embargo, no podía evitar analizar cada palabra, buscando en la letra alguna pista que le recordara si alguna vez había conocido a Sebastián.
L