Regina se abrochó el cinturón de seguridad y habló.
—Está bastante herido.
—¿Está en peligro de muerte?
Andrea la miró de reojo, y Regina hizo un gesto de negación.
—No, no se va a morir. Pero quién sabe si le queden secuelas.
Su amiga se quejó mientras sacaba el carro del estacionamiento.
—Ya veo que es cierto eso de que hierba mala nunca muere. Pobres del señor y la señora Valderrama. Con lo buenas personas que son, ¿cómo pudieron tener un hijo que solo da problemas? Quién sabe con quién se me