Esa noche, Regina volvió a pedir servicio a la habitación.
Desde que supo que estaba embarazada, había dejado de comer afuera. La comida del hotel era más nutritiva y limpia. Era costosa, pero en cuanto comprara una casa, podría prepararse sus propias comidas.
La idea de la casa la hizo pensar en todos los gastos que implicaría un bebé, que sin duda serían enormes.
Terminó de cenar y abrió la computadora para seguir trabajando.
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Mientras tanto, Gabriel estaba sentado en su casa, mirando una f