Había luchado tanto tiempo por el divorcio, y ahora resultaba que sería ella misma quien tendría que buscarlo para decirle que ya no quería seguir adelante. ¿No era ridículo?
Él no la quería; su relación pendía de un hilo.
¿Un niño sería feliz naciendo en una familia así?
Regina era el vivo ejemplo de ello y lo sabía: su vida era muy desdichada. Si hubiera podido elegir, habría preferido no nacer.
Aun así, no hizo la llamada. Soltó el celular.
Por la tarde no fue a la tienda, sino que regresó al