Gabriel la observó. Estaba muy tranquila, como si lo de anoche no hubiera ocurrido. Se mordió la lengua y dijo un monosílabo afirmativo.
Los hombres suelen comer más rápido que las mujeres.
Él no tardó en dejar los cubiertos a un lado.
Fue entonces cuando Regina dijo algo.
—Tenemos que hablar.
Gabriel se disponía a recoger los platos y la basura de la mesa, pero al escucharla, la miró pensativo. Intuyendo de qué quería hablar, arrugó la frente sin darse cuenta.
Regina notó su reacción y sintió u