Gabriel observó el autógrafo con la frente arrugada y luego la cara radiante de Regina. Sabía que ser fan de alguien no tenía nada de malo, y que ella quisiera desarrollar su propia carrera tampoco.
Sin embargo…
La imagen de aquella fotografía volvió a su mente. Su esposa cenando con ese cantante, mirándolo con la misma devoción que ahora. Solo pensar en ello le provocaba mal humor.
Acurrucada en sus brazos, ella no se percató del cambio en su ánimo. Le contaba con entusiasmo sus planes a futuro