Gabriel guardó silencio un momento.
—Ya es mayor de edad.
A Silvia le pareció una locura lo que su hijo había hecho, pero a esas alturas, ya se habían casado. Ya no había nada más que decir.
***
Regina, más que nerviosa, esperaba sentada en el sofá. Al escuchar que la puerta se abría, se puso de pie de un salto.
—Señora…
Silvia observó a la muchacha, que parecía tan asustada, y sintió una mezcla de emociones. Le lanzó una mirada fulminante a su hijo, reprochándole en silencio su imprudencia.
Gab