CAPÍTULO 58 – Chequeo completo.
La lluvia casi había cesado por completo, cuando Leo estacionó en un amplio jardín en cuyo centro había una lujosa edificación, aunque menos imponente que la de Alex.
Camila miró el lugar, alzando las cejas. Leo era mucho menos ostentoso que su amigo, pero no por eso faltaban lujos en aquel edificio.
Sin embargo, antes de que pudiera expresar su asombro, Leo se apeó del coche, lo rodeó, abrió su puerta y le extendió la mano para ayudarla a bajarse.
Camila dudó por un momento, antes de tomar su