Los días pasaban y cada uno se mantenía en sus rutinas. Manuel le dijo a Alex que había conseguido una casa para Isis y Rebecca. También le contó que al menos por unos días estaría acompañándolas para ayudarle a instalarse. En la medida que Manuel se apegaba más a su hija, lo veía con menos frecuencia y eso confirmó su temor de que su amistad cambiaría y que se alejaría de ella.
Era cierto que la llamaba con cierta frecuencia, pero Alex lo extrañaba. Sin embargo, nunca se lo diría. Él estaba ha