—Hola, Alex…—dijo simplemente Manuel al entrar en casa de su amiga con un rostro más serio de lo acostumbrado.
—Hola Manuel ¿Por qué ese rostro? ¿Pasa algo? —preguntó intrigada la chica.
—La bebé ya va a nacer. Isis acaba de llamarme.
—¿Tan pronto?
—Si, se adelantó. Algo sobre la placenta y que deben adelantar el nacimiento.
—Pero eso no es para que tengas esa cara de funeral. Todo va a estar bien, te lo aseguro. No te preocupes.
—Alex…estoy aterrado. —su voz era apenas un susurro.
La joven se