—Ariana…necesito hablar contigo. ¿podrías venir a casa esta noche? O si lo prefieres, salir a tomar algo juntas.
Alex habló en el teléfono con firmeza y rápidamente para no dejarle opciones a su amiga. Ya era el momento de que hablaran y Ariana le dijera la razón por la cual la estaba sacando de su vida y no iba a aceptar más excusas.
—No sé si pueda, Rojita. Tengo algo pendiente y voy a estar ocupada.
—¿Tanto como para no poder dedicarme un rato de tu tiempo? Te desconozco, Ari. Déjame decirte