El sol estaba en lo alto cuando Alfa Farkas condujo a Ragnar y a Nolan hacia el campo de entrenamiento de la manada Este. El terreno era amplio, cercado por altos troncos y con una serie de dianas, armas de práctica y figuras de madera que los guerreros golpeaban con fuerza.
—Como saben la manada Este no es solo distribuidor de telas y utensilios, también son mis guerreros, ellos son el corazón de la manada —dijo Farkas con orgullo mientras caminaba—. Cada joven entrena desde los doce años, y l