La explosión de luz que emanó de las manos de Elora no solo agrietó el cristal reforzado de la Torre Thorne, sino que hizo que el Velo de Sombras de Alaric vibrara como una campana herida. Elora ya no era la mujer que buscaba respuestas; era una madre desesperada con el poder de un sol agonizante en sus venas.
Alaric se puso en pie en un segundo, su instinto de combate activado incluso antes de estar plenamente despierto. Al ver a Elora junto a la ventana rota, con los gemelos levitando a su l