Estoy deseando que llegue esta noche para recuperarme, pero paso por alto el hecho de que pretendo recuperarme de unos cuantos encuentros apasionados con un hombre apasionado, no de la ruptura de mi relación de cuatro años con Jackson.
Es curioso. La verdad es que en ningún momento sentí la necesidad de salir y ponerme hasta las orejas de alcohol cuando él y yo lo dejamos.
Entramos en el Baroque y de inmediato veo a Erick y a Victoria en la barra.
—¡Madre mía! —exclama Erick mirándome de arriba