—¿Todo bien, muchacha? —ruge, y yo asiento.
De repente he perdido la capacidad de hablar. Estoy exhausta.
—Voy a llevarla a casa. ¿Todo bien arriba?
—Sí, todo bien —confirma Mark. Vuelve a saludarme con la cabeza y yo bostezo otra vez—. Pediré tu coche. Llévala a casa. —Saca el teléfono y da unas cuantas instrucciones breves y precisas y luego asiente en dirección a Nick.
—Tengo que despedirme de Lucas —consigo musitar a pesar de mi agotamiento. Me dispongo a bajarme del taburete, pero Nic