Tiro el teléfono en la cama y busco el dinero en mi cartera mientras grito: "ya voy"
Me quedo de piedra cuando veo a Nick delante de mí, reacciono y le cierro la puerta en la cara.
—Abre la puerta, Addison —dice, y vuelve a golpearla.
¿De qué va? ¿Tan desesperado está?
¡Toc, toc, toc!
—Addison, no me iré sin hablar contigo.
¡Toc, toc, toc!
—Tengo tus llaves. Voy a entrar.
Mierda. Es verdad. Bien, dejaré que entre, oiré lo que tenga que decir y después se irá.
Al fin y al cabo necesito el co