—¿Qué pasa? —Me acerco más a él, emocionada ante la perspectiva de escuchar un buen chisme.
—Mark la llevó al Hotel. ¡Y a la muy puritana no le gustó! —Lucas está encantado, pero a mí me entra el pánico.
Victoria se ha enterado de la existencia del Hotel; ¿sabrá quién es el dueño? ¿Se lo habrá contado todo Mark? ¿Habrá sumado dos y dos? Ay, Dios, espero que no. La chica no es una lumbrera, pero si lo ha averiguado sin duda se lo habrá dicho a Erick. Esto se está complicando mucho.