¡No podía ser posible! Me quedo pasmada y el silencio reina por un momento.
—Esto debe ser un error —murmuro.
—Sabía que necesitabas de mí. No te avergüences por pedir ayuda.
—Necesito ayuda, pero no su ayuda Nick, William, Mr. Sexo o como sea que se llame. —Traté de parecer indiferente.
En ese momento llega el mesero y nos da la carta, yo ya he ordenado por lo que Nick solo asiente y el mesero se retira para darle tiempo para que ordene.
No pienso quedarme a comer con él.
—Debería irme. —Me le