POV: Aina
Miré mi reflejo y no podía creer que la loba del espejo fuera yo. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que tuve el pelo largo. Me lo corté hace años para no tener que lidiar con él. Ahora, con las extensiones cayendo en cascada por mi espalda, los mechones enmarcaban mi cara como si fuera la seda más lujosa del territorio.
Las gruesas gafas habían desaparecido, reemplazadas por lentes de contacto que hacían que mis ojos se vieran más brillantes. Mi piel lucía impecable bajo