POV: Bella
—¡No, esto no puede ser, él es mío, papá! —grité.
Empujé la mesa con tanta fuerza que los vasos y cubiertos se estrellaron contra el suelo. Mis ojos seguían en ese maldito titular del periódico: «Futuro Alfa de Silver Crest presenta a su compañera». Y ahí estaba Osborne, tomado de la mano de una loba. Y no de cualquier loba, sino de una gorda tan inferior que ni siquiera merecía pisar el mismo suelo que yo.
¿Cómo pudo caer tan bajo? ¡No me entraba en la cabeza que hubiera elegido a