POV: Aina
Mientras estábamos cómodos y enredados el uno en los brazos del otro tras el desgaste del celo, el teléfono de Osborne comenzó a sonar y fastidió nuestra paz.
Mi Alfa siseó con molestia al ver la pantalla.
—Parece que mi padre lleva un siglo intentando saber dónde estoy —murmuró y me dio un beso rápido en los labios antes de contestar.
Mi rostro ardió por completo. Ningún lobo me había tratado así jamás: como si yo fuera lo más importante de su mundo.
—Sí, padre. ¿Hay algo en lo q