POV: Osborne
—¿Eso es todo? —pregunté, sin emoción.
El Alfa negó con la cabeza.
—No. Aún no has dicho lo que quiero escuchar, Osborne. ¡Tu capricho con ella se acaba hoy! Además, ni siquiera es tu compañera destinada, y aun así tuviste la audacia de reclamarla en público.
Estaba realmente molesto. Sabía que, si no lo cortaba de raíz, la discusión se alargaría hasta el cansancio.
—Mi madre tampoco era tu compañera destinada, papá —le aclaré. Me levanté de golpe, mientras la furia ardía en mi