Leah
Le conté a Sam lo de la cita a ciegas y ella se puso más furiosa de lo que yo recordaba haber estado. Estuvo a punto de salir disparada a buscarlo, pero la detuve.
—Yo me encargué —le aseguré.
Bueno... eso creo.
Como sea, finalmente se calmó, pero yo sabía que iba a buscarlo más tarde. Sinceramente, me alegraba de que las citas a ciegas hubieran terminado.
En cuanto a Edward, no volví a verlo hasta el miércoles, cuando llevaba a Roman a la escuela. Había logrado evitarlo perfecta